Juicio político a Santiago Peña: el Senado rechaza la prórroga y lo convoca a defenderse en 30 minutos
La Cámara Alta desestimó el pedido de 72 horas del mandatario y avanza con el procedimiento por el caso Ueno Bank, mientras el país sigue sumido en la incertidumbre institucional.
El Senado de Paraguay se constituyó este 6 de noviembre en tribunal para escuchar la defensa del presidente Santiago Peña en el juicio político abierto por el caso Ueno Bank. La Cámara Alta formalizó el procedimiento la noche anterior, después de recibir la acusación que la Cámara de Diputados aprobó por unanimidad de los 78 legisladores presentes.
Peña había anunciado que presentaría argumentos y pruebas para defenderse, y continúa en funciones pese a haber presentado su renuncia el 5 de noviembre. Su dimisión no fue tratada porque la sesión conjunta del Congreso, convocada para decidir si la aceptaba, quedó sin cuórum. Horas antes de la audiencia, el mandatario solicitó una prórroga de 72 horas para preparar su defensa, al considerar «insuficiente» disponer de menos de 12 horas para elegir un abogado de confianza, revisar la documentación y ejercer su defensa con las garantías del debido proceso.
El rechazo a la prórroga se concretó mediante votación electrónica, según informó la cuenta oficial de la Cámara Alta en la red social X. El Pleno constituido en tribunal determinó que Peña debe comparecer en un plazo de 30 minutos. La decisión fue comunicada a través de una publicación que confirma la postura del Senado y la inmediata convocatoria al mandatario.
«A través de la votación electrónica, el Pleno constituido en tribunal, rechazó el pedido de prórroga de 72 h solicitado por el presidente de la República, Santiago Peña. Se lo convoca a comparecer en 30 minutos. #SenadoPy»
La cronología del juicio político establece que, tras escuchar la defensa y completar el procedimiento, el Senado deberá decidir si destituye a Peña. El artículo 189 de la Constitución paraguaya dispone que los expresidentes elegidos democráticamente serán senadores vitalicios, salvo que hayan sido declarados culpables en un juicio político. Por tanto, si Peña es destituido por esta vía, no podrá acceder a esa condición ni a los fueros correspondientes.
Si el Congreso acepta su renuncia y Peña deja el cargo sin haber sido declarado culpable en juicio político, accedería a la senaduría vitalicia. En ese escenario, para someterlo a un proceso penal, un juez tendría que comunicar la causa al Senado, que decidiría sobre su desafuero por una mayoría de dos tercios, conforme al artículo 191 de la Constitución.
La crisis política se desató a raíz de la intervención de Ueno Bank, que afectó a unos tres millones de clientes. Las acusaciones contra Peña incluyen presuntos conflictos de intereses e irregularidades relacionadas con la entidad bancaria y el manejo de fondos previsionales. El Senado, constituido en tribunal, escuchará ahora la defensa del mandatario antes de resolver su futuro político.
La decisión del Senado de rechazar la prórroga y convocar a Peña en apenas 30 minutos marca un nuevo capítulo en una jornada de alta tensión institucional. Mientras tanto, el país aguarda el desenlace de un juicio político que podría redefinir el equilibrio de poderes y el futuro inmediato de la presidencia.
Este artículo se basa en la información disponible al momento de la publicación y será actualizado a medida que se conozcan nuevos detalles del procedimiento.