Si EE.UU. ataca de nuevo, Irán podría responder contra la infraestructura del futuro
Teherán contempla una respuesta de mayor alcance que podría afectar no solo a intereses estadounidenses, sino también a países que respalden sus operaciones y a infraestructuras situadas incluso fuera de Oriente Medio.
La posibilidad de que Estados Unidos e Irán vuelvan a enfrentarse militarmente gana fuerza de cara al período posterior a las elecciones de medio mandato estadounidenses. Mientras las conversaciones entre Washington y Teherán continúan sin resultados definidos, las señales procedentes de la región apuntan a una mayor preparación militar.
Donald Trump ha indicado que no atacará antes de los comicios, aunque mantiene abierta la posibilidad de actuar después. En paralelo, Estados Unidos está fortaleciendo sus arsenales y posiciones militares en la zona.
Pero una nueva ofensiva podría desencadenar represalias iraníes capaces de alcanzar objetivos mucho más allá de las instalaciones estadounidenses desplegadas en Oriente Medio.
Una respuesta que podría cruzar fronteras
De acuerdo con una investigación de Reuters, las autoridades iraníes estudian una reacción de mayor intensidad y extensión geográfica. Entre los posibles objetivos estarían los intereses de países que presten apoyo a las operaciones militares de Washington, incluso fuera de Oriente Medio.
Desde el regreso del presidente Masud Pezeshkian de Nueva York, donde participó en la Asamblea de la ONU, los altos mandos y responsables iraníes examinan tanto el momento como la magnitud de una eventual contestación a otro ataque estadounidense.
Según la agencia, Teherán también ha dado instrucciones a sus grupos aliados en el Líbano, Yemen e Irak para que permanezcan listos para intervenir si Estados Unidos inicia una nueva campaña militar a gran escala.
Los cables que sostienen la economía digital
La infraestructura tecnológica aparece entre los posibles objetivos de esa respuesta. Moshen Rezaei, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, advirtió de que un ataque de Washington podría convertir en blancos los activos estadounidenses, incluidos importantes sistemas de datos y sensores de inteligencia artificial.
Valor atribuido por Rezaei a estas infraestructuras tecnológicas.
Estimación del funcionario iraní, no valoración independiente."El pulso de la economía estadounidense en esta región pasa por nuestra parte del mundo", señaló.
"Todavía no hemos incluido estos activos entre nuestros objetivos. Pero, si estalla una guerra, muchos de estos cables, centros de datos, instalaciones de inteligencia artificial y otros numerosos emplazamientos serán destruidos", añadió.
Moshen Rezaei · Declaraciones recogidas por Press TVIrán ya había planteado la posibilidad de atacar los cables de fibra óptica que atraviesan el fondo del estrecho de Ormuz. Por estas conexiones circula una parte importante del tráfico digital y de las operaciones financieras internacionales, ya que enlazan la región con las redes globales.
Especialistas en telecomunicaciones consideran que Teherán cuenta con distintos medios para causar daños a esas redes. Alan Mauldin, director de investigación de TeleGeography, alerta de que un ataque podría provocar una "catástrofe digital" con repercusiones sucesivas en varios continentes.
El estrecho de Ormuz es un punto de conexión relevante entre grandes centros de datos asiáticos, como los de Singapur, y estaciones europeas donde llegan cables submarinos. Una interrupción pondría en riesgo la conectividad y los sistemas bancarios de los países del golfo Pérsico.
También podría reducir la velocidad de las transacciones internacionales entre Asia y Europa, mientras algunas áreas de África oriental sufrirían posibles cortes de Internet. El impacto aumentaría si los hutíes llevaran a cabo ataques semejantes contra los cables del mar Rojo.
Centros de datos e inversiones en el Golfo
La exposición no se limita a los tendidos submarinos. Las instalaciones digitales de los países del golfo Pérsico también se encuentran dentro del alcance de las armas iraníes. La región concentra importantes inversiones tecnológicas de Estados Unidos; por eso, atacar estos activos supondría, además, un golpe simbólico a la cooperación entre Washington y sus socios regionales.
"Por supuesto, esto no tendrá un impacto directo en el curso de las operaciones militares, pero sí tendrá un efecto bastante considerable en la situación de posguerra de los países árabes, porque han intentado diversificar sus economías y desarrollar una economía digital financiada con los ingresos del petróleo"
Analista militar Serguéi PoletáyevEl especialista sostiene que Irán aparentemente conserva la capacidad de golpear ciudades de la costa del golfo Pérsico, a pesar de los sistemas de defensa aérea de la zona, que considera debilitados.
"Al parecer, Irán sigue teniendo capacidad para lanzar ataques contra las ciudades situadas a lo largo del golfo Pérsico, mientras que las capacidades de defensa aérea de la región se han visto considerablemente mermadas. Ya ni siquiera logran interceptar drones simples y primitivos. Además, todas estas ciudades, incluidas Dubái, Abu Dabi, Doha, Kuwait y Manama, están alineadas a lo largo de la costa, como en una fila, por lo que resulta muy fácil atacarlas desde Irán"
Serguéi PoletáyevLa energía y el agua, otros puntos vulnerables
La respuesta iraní también podría abarcar infraestructura energética. Vali Kaleji, especialista en Asia Central y el Cáucaso radicado en Teherán, estima que si Trump lleva adelante su amenaza de atacar instalaciones energéticas de Irán, este probablemente contestará con operaciones comparables.
Sin embargo, Kaleji advierte de que los ataques dirigidos contra plantas desalinizadoras de la región podrían producir efectos todavía más graves, dada la dependencia del agua producida por estas instalaciones.
"Mientras que Irán obtiene mediante la desalinización alrededor del 3 % de su suministro de agua, Israel recibe el 80 % de su agua potable de tan solo cinco plantas desalinizadoras. Del mismo modo, Baréin depende de cuatro instalaciones para cubrir el 60 % de su abastecimiento de agua potable, y los Emiratos Árabes Unidos obtienen gran parte de sus recursos hídricos de cinco grandes plantas, incluida la de Jebel Ali"
Vali KalejiDependencia de la desalinización
Cifras citadas por Vali Kaleji para el suministro de agua en tres países. Las proporciones se muestran sin modificar.
En conjunto, las advertencias plantean un escenario en el que un nuevo episodio militar entre Washington y Teherán no quedaría restringido a instalaciones de defensa o energía: la conectividad digital y los sistemas de abastecimiento de agua de varios países también podrían quedar expuestos a las consecuencias de la escalada.
