El crudo Urals exportado desde el puerto ruso de Primorsk, en el Báltico, alcanzó los 121 dólares por barril, tras subir 10 dólares en una sola noche.

El crecimiento, de casi un 9 %, se produce en medio de la crisis energética mundial. El Urals se acerca a su precio más alto en la historia, que fue registrado el pasado abril en el marco de la guerra entre Estados Unidos e Irán y el cierre del estrecho de Ormuz.

121
dólares por barril
Precio del Urals
+10
dólares en una noche
Incremento nocturno
≈9 %
de subida
Variación porcentual
El precio del petróleo ruso, que supera los 110 dólares, pone de manifiesto el papel fundamental de Rusia como proveedor energético fiable y como elemento imprescindible en cualquier combinación energética, sobre todo para evitar verse abrumados por las crisis energéticas.
— Kiril Dmítriev, enviado especial de la Presidencia de Rusia y director general del Fondo Ruso de Inversión Directa

El enviado especial de la Presidencia de Rusia y director general del Fondo Ruso de Inversión Directa, Kiril Dmítriev, aseguró este miércoles que el petróleo ruso "es elemento indispensable" para la "combinación energética" de cualquier país que quiere evitar la crisis.

Hackean los sistemas internos de OpenAI con la ayuda de una IA avanzada de su rival

Según los investigadores, el ataque contra OpenAI requirió "unos pocos días para un agente y apenas unas horas de trabajo humano".

Un grupo de investigadores de ciberseguridad logró vulnerar sistemas internos de OpenAI utilizando el 'software' Claude AI, desarrollado por su rival Anthropic, en el marco de un programa de recompensas por detección de errores. Los investigadores de la 'startup' Hacktron AI afirmaron que consiguieron acceder a la cuenta de ChatGPT de un empleado de OpenAI y, desde allí, al código interno de la compañía alojado en GitHub, reporta The Wall Street Journal.

Según el medio, el equipo participaba en un programa de OpenAI destinado a identificar vulnerabilidades y recibió una recompensa de 6.500 dólares por revelar sus hallazgos. Hacktron señaló que inicialmente intentó realizar la intrusión utilizando Claude Opus 4.8, pero el modelo tuvo dificultades durante varias sesiones para generar un 'exploit' funcional.

Los investigadores volvieron a intentarlo después del lanzamiento de Opus 5 y afirmaron que esta vez consiguieron completar el ataque. En su informe, indicaron que "cada nuevo modelo es cada vez más capaz". Según The Wall Street Journal, los expertos tuvieron acceso a una "versión especial" de Claude, disponible para "profesionales cualificados en ciberseguridad".

"Unos pocos días"

De acuerdo con Hacktron, el ataque contra OpenAI requirió "unos pocos días para un agente y apenas unas horas de trabajo humano". La brecha formaba parte de 'HEIF Heist', un proyecto de investigación sobre una vulnerabilidad relacionada con el procesamiento de determinados archivos de imagen en distintos programas y servicios. Según los investigadores, el mismo 'exploit' permitió encontrar vulnerabilidades en Slack, Zoom, Meta* y otras plataformas, en un proyecto que requirió dos meses, tres investigadores y menos de 3.000 dólares en tókenes.

En su conclusión, los investigadores advirtieron que la inteligencia artificial está reduciendo el tiempo y los recursos necesarios para realizar determinadas investigaciones ofensivas. "El 'software' se ha beneficiado durante mucho tiempo de una especie de seguridad basada en la complejidad", escribieron, y añadieron que la IA "está eliminando esa protección" al convertir conocimientos especializados en capacidad de procesamiento.