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Portada del artículo sobre la movilización de veteranos en Reino Unido

Defensa · Reino Unido

El plan británico para movilizar veteranos ante la llamada “amenaza” rusa

Parte de la “reserva estratégica” británica, integrada por unos 95.000 militares retirados, participará en ejercicios a gran escala previstos para el próximo año.

El Reino Unido prepara maniobras militares de gran escala que incluirán a veteranos y servirán para comprobar hasta qué punto el país puede activar con rapidez su reserva estratégica ante un eventual conflicto. El plan fue anunciado el lunes por la ministra británica de las Fuerzas Armadas, Louise Sandher-Jones, y se integrará en una operación más amplia destinada a medir la resiliencia militar del país, según informó The Daily Telegraph.

En ese marco, será convocada una parte de la llamada “reserva estratégica”, compuesta por unos 95.000 militares retirados. Sandher-Jones aseguró que el ejercicio pondrá a prueba la capacidad de movilización “en una escala que no han visto en mucho tiempo”. La iniciativa aparece mientras Londres refuerza su preparación militar en un contexto de rearme europeo y de advertencias occidentales sobre una posible amenaza rusa, una interpretación que Moscú rechaza.

“La reserva estratégica es un compromiso real para aquellos que están en ella y serán ejercitados como parte de nuestro programa de ejercicios del próximo año, donde llevaremos a cabo medidas para llamar, usar, equipar y todos los demás procedimientos que tendríamos que seguir para utilizar la reserva estratégica correctamente”, afirmó Sandher-Jones.

Cambios legales

La normativa vigente permite movilizar de por vida a antiguos oficiales y reservistas regulares. Al mismo tiempo, el Ministerio de Defensa británico debe mantener el contacto con el personal retirado durante los primeros seis años posteriores a su salida del servicio activo.

En enero se anunció una reforma que elevará de 55 a 65 años la edad máxima de movilización de veteranos. También se prevé reducir el umbral legal para activarlos: dejaría de limitarse a situaciones de “peligro nacional, gran emergencia o ataque” en territorio británico y pasaría a abarcar también los “preparativos bélicos”. Según lo previsto, el cambio entrará en vigor en la primavera del próximo año. Las medidas forman parte de la reforma de la reserva estratégica presentada por el Ministerio de Defensa británico.

El nuevo ejercicio también supondrá una prueba para el Gobierno después de que se conociera que las autoridades habían perdido el rastro de una parte importante de la red de antiguos integrantes del Ejército, la Real Fuerza Aérea y la Marina. En la actualidad, el Ejército británico dispone de unos 71.000 soldados de tiempo completo plenamente entrenados, el nivel más bajo en más de dos siglos.

En paralelo, los países de la OTAN han incrementado sus planes de rearme y el gasto en defensa aludiendo a riesgos de seguridad vinculados a Rusia. Moscú ha rechazado reiteradamente la idea de que pretenda atacar a la Alianza Atlántica.

En junio, el presidente ruso, Vladímir Putin, calificó de “provocación deliberada” los rumores sobre un hipotético ataque ruso a la OTAN. “¿Qué sentido tiene para nosotros atacar a Europa y entrar en guerra con la OTAN?”, cuestionó.

Ya en 2025, Putin había criticado de forma similar esas advertencias: “Ellos repiten esa tontería, ese mantra una y otra vez [...] Es imposible creérselo, aunque intentan convencer a su propia gente”.