LA CLAVE América Latina y el Mundo
📅 8 de agosto de 2026 ✍️ Análisis de Alfredo Jalife-Rahme 8 min de lectura

La llamada "teoría de la Internet muerta" adquiere una nueva dimensión cuando se analiza desde la geopolítica de los puntos de estrangulamiento. El estratégico estrecho de Bab el Mandeb —cuyo nombre en árabe evoca la "Puerta de las Lágrimas"— se ha convertido en el epicentro de una escalada silenciosa que va más allá de los hidrocarburos.

La reciente confrontación entre Arabia Saudita y los guerrilleros yemeníes Ansaralá (erróneamente denominados "hutíes" por el nombre de su fundador) ha encendido de nuevo la región. En medio de la guerra prácticamente generalizada en Oriente Medio, ha surgido un relevante "Pacto de Defensa" en La Meca, que une a Arabia Saudita con Pakistán —la única potencia islámica no árabe con 170 ojivas nucleares— y Turquía, miembro conspicuo de la OTAN. La prácticamente inoperante "Coalición Marítima" liderada por Riad no ha logrado los efectos esperados.

El foco de atención suele centrarse en el transporte de petróleo y gas a través de Ormuz y Bab el Mandeb. Sin embargo, se soslaya un aspecto de vital importancia: estas vías son también rutas de tránsito para la columna vertebral de la comunicación global. Una parte sustancial del tráfico de Internet depende de los cables de fibra óptica que yacen en sus lechos marinos.

Dato clave: Según Arabian Gulf Business Insight (AGBI), 17 cables submarinos en el mar Rojo canalizan el 18% del tráfico global de datos entre Asia, África y Europa.

De acuerdo con un mapa de MAPPR de julio de 2026, en el mundo existen 694 sistemas de cables submarinos que "transportan Internet" con 1.893 estaciones de aterrizaje. En contraste, los satélites, incluido Starlink, aún transportan menos del 1% del tráfico intercontinental. MAPPR califica al mar Rojo como "el punto de estrangulamiento más peligroso de Internet".

La ruta característica de estos cables sale de las estaciones de aterrizaje en la costa egipcia del mar Rojo, atraviesa el lecho marino y emerge por Bab el Mandeb hacia el océano Índico y, por consiguiente, al golfo Pérsico.

Conectividad submarina global (2026)

694 Sistemas de cables activos Fuente: TeleGeography
1.893 Estaciones de aterrizaje En todo el mundo
99% Tráfico intercontinental Vía cables submarinos
17 Cables en el mar Rojo 18% del tráfico global
1% Tráfico por satélite Incluyendo Starlink

Un ranking sobre los países con mayor número de "conexiones" submarinas sitúa a Indonesia en el primer puesto con 138 cables, seguida de EE.UU. (127), Reino Unido (90), Filipinas (45) y España (34). La pregunta que surge es si el cableado español en el estrecho de Gibraltar podría peligrar tras la invasión a Ceuta. Según datos de TeleGeography, China posee 20 cables, India 18 y Rusia 12.

Previo al inicio de la guerra entre Israel y EE.UU. contra Irán el 28 de febrero, el periodista Jon Gambrell de AP ya había documentado la ruptura de cables submarinos en el mar Rojo, interrumpiendo el acceso a Internet en Asia y Oriente Medio. En aquel momento, se atribuyó el suceso a los "rebeldes hutíes" como presión a Israel, aunque los yemeníes lo negaron rotundamente.

Un detalle crucial es que estos sistemas no solo conectan Egipto, Arabia Saudita y Yibuti, sino que extienden su ruta hacia el océano Índico y el golfo Pérsico. Por lo tanto, un daño en el mar Rojo o Bab el Mandeb afecta sine qua non el tráfico de Internet en todo el Golfo.

En fechas recientes, CNN reportó que Irán vislumbra una nueva fuente de poder en las profundidades del estrecho de Ormuz, haciendo referencia a los cables submarinos que transportan el vasto tráfico de Internet y financiero entre Europa, Asia y el golfo Pérsico. El portavoz militar iraní Ebrahim Zolfaghari declaró en X (cuenta suspendida) que "Irán impondrá cargos de licencia a los cables de Internet" de Google, Microsoft, Meta y Amazon.

Una interrupción accidental o deliberada del cableado en el golfo Pérsico afectaría severamente a los pletóricos Fondos Soberanos de Riqueza de los Emiratos Árabes Unidos. Aunque el estrecho de Ormuz no pesa tanto en su cableado de Internet (solo el 1%), es considerado un "punto de estrangulamiento digital" para las seis petromonarquías del Golfo, que albergan importantes centros de datos e IA, algunos de los cuales ya fueron bombardeados por Irán en represalia durante la fase reciente de la guerra.

Advertencia: La guerra de los cables de Internet en el golfo Pérsico todavía no ha comenzado. Pero las señales son inequívocas.

El contexto es complejo. Las ambiciones de IA en el Golfo chocan con los riesgos de los cables submarinos, mientras que la fragilidad del sistema se pone de manifiesto en mapas como el de El Orden Mundial, que muestra la densidad de conexiones y los puntos críticos.

La ruta que conecta Europa y Asia a través del mar Rojo es la más congestionada y vulnerable. La Alianza de Defensa Marítima anunciada por Arabia Saudita busca proteger estas arterias vitales, pero la pregunta persiste: ¿es suficiente ante una amenaza asimétrica tan difusa?

Las declaraciones y opiniones aquí expresadas son de exclusiva responsabilidad del autor y no representan necesariamente la visión de ninguna organización.

Este análisis se basa en información pública y verificable de fuentes como TeleGeography, MAPPR, AGBI, AP y CNN. Las cifras y fechas corresponden a julio y agosto de 2026.