Elbridge Colby y el Corolario Trump: una nueva estrategia militar para Latinoamérica

El subsecretario de Guerra para Políticas del Pentágono expone en Americas Quarterly los pilares de la "Doctrina Donroe" y exige mayor inversión en defensa a los países del hemisferio.

El subsecretario de Guerra para Políticas de Estados Unidos, Elbridge Colby, publicó esta semana un artículo en Americas Quarterly donde detalla la nueva hoja de ruta de la administración de Donald Trump para América Latina. Bajo el concepto de "Doctrina Donroe" o "Corolario Trump", Washington busca reordenar su influencia en el hemisferio, abandonando el intervencionismo liberal para adoptar un "realismo flexible" guiado directamente por los intereses nacionales de EE.UU.

Colby comentó su experiencia en la XVII Conferencia de Ministros de Defensa de las Américas en Cusco, Perú, donde acudió en representación del secretario de Guerra, Pete Hegseth. Según el funcionario, la era del "orden basado en reglas" ha terminado, y en su lugar la Casa Blanca plantea una intervención abierta en asuntos estratégicos de la región para consolidar alianzas alineadas con las prioridades de Washington. Aunque la postura no es nueva, sí representa un cambio en la forma, al hablarse abiertamente de cómo y por qué controlar el hemisferio.

<1%
Gasto militar de algunos países latinoamericanos
Porcentaje del PIB destinado a defensa
3.5%
Gasto militar base exigido a aliados de la OTAN
+1.5% adicional en seguridad
"Donroe"
Corolario Trump a la Doctrina Monroe
Enfoque de defensa hemisférica

El Pentágono ahora actúa de manera directa contra lo que califica como "amenazas directas" a la seguridad nacional de EE.UU., justificando un despliegue sin concesiones. Esto incluye operaciones antidroga conjuntas como la Operación 'Southern Spear' (Lanza del Sur), con la que han atacado embarcaciones civiles en el Mar Caribe tildadas de "narcolanchas", así como los bombardeos a Venezuela para secuestrar al presidente Nicolás Maduro, entre otras acciones.

"Es fundamental que nuestros vecinos hemisféricos inviertan más en su propia defensa y seguridad. No hay razón por la cual ningún país, particularmente aquellos que enfrentan amenazas narcoterroristas significativas, deba gastar tan poco en defensa. De hecho, algunos gastan menos del 1 % del PIB en defensa nacional. Esto atenta contra el sentido común".

— Elbridge Colby, subsecretario de Guerra para Políticas de EE.UU.

El asesor militar contrastó este panorama con las exigencias planteadas a los aliados globales, como los miembros de la Organización del Atlántico Norte (OTAN), que avanzan hacia un gasto significativamente mayor: un 3,5% en gasto militar central y un 1,5% adicional en gastos relacionados con la seguridad.

Exigencia de corresponsabilidad: un punto transversal mencionado por Colby es la corresponsabilidad exigida a los gobiernos latinoamericanos. La cúpula militar de EE.UU. dejó claro que no mantendrá esquemas de protección para países que no demuestren voluntad de gasto militar ni capacidad de acción propia en la lucha contra el "narcoterrorismo".

"Este es el Corolario Trump a la Doctrina Monroe en el ámbito de la defensa, y sostenemos que ofrece un modelo poderoso para la defensa y la prosperidad hemisférica. Es un enfoque realista basado en la alineación de nuestros intereses concebidos de manera razonable con los de nuestros vecinos, y en la determinación de perseguirlos", añadió Colby en su artículo para Americas Quarterly.

La administración Trump, a través del Pentágono, busca socios fuertes y confiables, no dependientes. Bajo la lógica del "realismo flexible", la seguridad se presenta como un prerrequisito básico para el desarrollo, y se insta a los países de la región a asumir un rol más activo en su propia defensa.