Bryan Johnson presentó una nueva etapa de su búsqueda del rejuvenecimiento: afirmó haberse clonado a sí mismo "como un recién nacido". En un mensaje publicado en X, el magnate estadounidense explicó que este "Baby Bryan" ahora "vive en una placa de Petri" y podría abrir una vía para revertir el envejecimiento.
No es un duplicado humano
Aunque Johnson utilizó la palabra clon, el resultado no es un ser humano viable ni un embrión sintético. El biohacker tomó células de su propio organismo y las reprogramó hasta devolverlas a un estado embrionario.
El procedimiento comenzó con una muestra de sangre. Después, su equipo aplicó los llamados factores de Yamanaka, un proceso basado en introducir una combinación de genes que borra el reloj biológico celular.
De esa intervención surgieron células madre pluripotentes inducidas (iPSC). Son genéticamente idénticas a Johnson y pueden desarrollarse en casi cualquier tipo de célula.
"Estas células pueden diferenciarse en cientos de tipos celulares, es decir, neuronas, cardiomiocitos, células retinianas, etc."
Bryan Johnson
La idea de reconstruirse por partes
A partir de esa capacidad, Johnson sostuvo que el avance le permitiría "reconstruir" su cuerpo "órgano por órgano", con el objetivo de reparar cualquier función o daño.
Como el material procede de su propio organismo, el riesgo de rechazo inmunológico ante un eventual autotrasplante sería, en teoría, nulo.
Un diagnóstico convertido en desafío
El anuncio llegó poco después de que Johnson fuera diagnosticado con gastritis autoinmune, una enfermedad crónica que destruye el revestimiento del estómago. En lugar de interpretarlo como un retroceso, lo presentó como una nueva oportunidad para explorar formas de reparar y fortalecer su cuerpo.