Cohete de SpaceX construido con billetes simbolizando el debate financiero

El efecto anti-Musk llega a Wall Street: así buscan algunos inversores esquivar a SpaceX

Foros, carteras personalizadas y fondos internacionales forman parte de las estrategias para reducir la exposición a las empresas de Elon Musk.

La reciente salida a bolsa de SpaceX impulsó una reacción poco habitual entre parte de los pequeños inversores: en lugar de comprar acciones relacionadas con la compañía, algunos están reorganizando sus inversiones para minimizar cualquier vínculo con las empresas de Elon Musk.

Uno de los casos citados es el de Christopher Bejnar, ingeniero de software de 46 años residente en Filadelfia. Según Bloomberg Línea, destinó una parte de su patrimonio —valorado en un millón de dólares— a fondos indexados europeos y a acciones de Rocket Lab, competidora directa de SpaceX, con el objetivo de reducir la exposición a las compañías del empresario.

Su motivación es política. Bejnar rechaza el activismo de Musk y cuestiona su respaldo a una tecnología "no probada" financiada, a su juicio, con niveles de deuda que le generan desconfianza. En distintos foros de internet también circulan guías para evitar fondos indexados que incluyan acciones del fundador de Tesla, especialmente después de que SpaceX pasara a integrar referencias como el Russell 1000 y el CRSP US Total Market Index.

Quienes intentan seguir ese camino reconocen, sin embargo, que la inversión pasiva dificulta enormemente la tarea. Tesla representa cerca del 2 % del ETF Vanguard S&P 500 y supera el 3 % del Invesco QQQ, dos de los instrumentos más utilizados para el ahorro para la jubilación en Estados Unidos.

2 %Peso aproximado de Tesla en el ETF Vanguard S&P 500
3 %Peso superior de Tesla en el Invesco QQQ
24 %Máxima caída registrada por SpaceX tras el repunte inicial posterior a la IPO

Otro ejemplo es David Greer, analista de datos de 30 años en Davis (California), quien trasladó en abril sus ahorros para la jubilación desde fondos indexados estadounidenses hacia fondos internacionales. Para él, la salida a bolsa de SpaceX fue "la gota que colmó el vaso", después de dos años de decepción con la segunda Administración Trump.

También existen alternativas diferentes. Emily Green, de Ellevest, ofrece a sus clientes la denominada indexación directa, una estrategia basada en adquirir activos individuales que reproduzcan un índice, pero dejando fuera determinadas empresas. La especialista compara el actual sentimiento contrario a Musk con el rechazo que experimentó Meta* tras los escándalos posteriores a 2016.

Por su parte, Omar Qureshi, de Hightower Signature Wealth, afirma que evita comprar acciones de SpaceX porque considera a Musk "un ser humano malvado", aunque al mismo tiempo ha ayudado a algunos clientes a participar en la oferta pública al entender que el problema de fondo es estructural.

Mientras tanto, la cotización de SpaceX ya refleja una volatilidad que preocupa a parte de los analistas. Después del impulso inicial tras la salida a bolsa, las acciones llegaron a retroceder hasta un 24 %, una señal de que las expectativas habían ido por delante de los fundamentos del negocio. Aun así, ni Bejnar ni Greer contemplan abandonar la inversión pasiva; prefieren seguir adaptando sus carteras antes que invertir en empresas vinculadas con Musk.

Texto adaptado a partir de un artículo publicado originalmente por Actualidad RT.