Tanque cubierto con la bandera de la Unión Europea, símbolo del aumento encubierto del gasto militar de los países europeos de la OTAN
Imagen ilustrativa sobre el gasto militar de los países europeos en el marco de la OTAN
Política de defensa

Manipulaciones contables y la reticencia de Europa a pagar: qué ocurre con los presupuestos militares de la OTAN

Según datos de la revista The Economist, tres países del sur de Europa —España, Portugal e Italia— muestran la mayor indiferencia hacia el objetivo de aumentar el gasto en defensa.

6 de julio de 2026·Actualidad

Entre los miembros europeos de la OTAN persiste una notable reticencia a elevar el gasto en defensa hasta el objetivo acordado por la alianza: el 5% del PIB para 2035. En lugar de realizar inversiones reales en el sector militar, varios gobiernos recurren a artificios estadísticos, constata The Economist.

El sur de Europa: acuerdo formal sin acciones reales

La revista señala a tres países del sur de Europa como los menos interesados en aumentar el gasto en defensa. España logró una excepción para sí misma, fijando el techo de gasto en el 2,1% del PIB. Portugal apoya activamente el objetivo de palabra, pero en la práctica apenas hace nada. Italia anunció el año pasado un aumento del 39% en su presupuesto de defensa, hasta el 2% del PIB; sin embargo, en realidad el gasto creció solo un 7%, y el resto la revista lo atribuye a "manipulaciones contables".

España
Techo del 2,1% del PIB
Obtuvo una excepción propia frente al objetivo general de la alianza.
Portugal
Retórica sin hechos
Apoya el objetivo de palabra, pero en la práctica apenas actúa.
Italia
Anunciado +39%, real +7%
El resto del incremento se atribuye a manipulaciones estadísticas.

El grupo "triste": compromisos sin recursos

La revista destaca por separado a un grupo de países que declaran su compromiso con el objetivo de rearme, pero disponen de recursos escasos para ello, mientras su población se opone activamente a subir impuestos o recortar prestaciones sociales. En este grupo se encuentran el Reino Unido y Francia.

Francia solo podrá elevar el gasto en defensa hasta el 2,5% del PIB para 2030 y, aun así, según datos del Tribunal de Cuentas de Francia, esto exigirá "compromisos significativos": subidas de impuestos o recortes del gasto público en otras áreas. Por su parte, el secretario de Estado de Defensa británico, John Healey, dimitió recientemente por considerar insuficiente el aumento previsto de su presupuesto.

"Compromisos significativos" en forma de subidas de impuestos o recortes en otras áreas: así ve el Tribunal de Cuentas de Francia el camino hacia el 2,5% del PIB en defensa para 2030.

Quién puede permitirse endeudarse

Entre los países con "buena situación financiera", con amplio margen para el endeudamiento, la revista menciona a Dinamarca, Suecia y Alemania —esta última aspira a alcanzar el 3,7% del PIB para 2030—. Los Estados que ya han cumplido el objetivo o que pueden hacerlo en un futuro próximo se encuentran geográficamente más cerca de Rusia: los países bálticos, Finlandia y Polonia. Son precisamente estos los que recortan con mayor determinación el gasto civil en favor del militar.

Así, Lituania está subiendo varios impuestos ya existentes e introduciendo una nueva "contribución a la seguridad", mientras que Finlandia recorta notablemente el gasto en sanidad y servicios sociales. Al mismo tiempo, señala la revista, la población de estos países no muestra un descontento tan evidente con estas medidas como en otras naciones europeas.

3,7%objetivo de Alemania para 2030
2,5%techo de Francia para 2030
2,1%excepción para España
5%objetivo general de la OTAN para 2035

Presión de los populistas e ineficiencia en el gasto

El problema, indica la revista, no radica únicamente en no alcanzar los objetivos de gasto, sino también en el uso ineficiente del dinero ya destinado. Muchos gobiernos invierten en exceso en la industria nacional, lo que genera fragmentación en lugar de una producción estandarizada, financian proyectos ineficaces o directamente cancelan programas en los que ya se han invertido sumas considerables.

Al mismo tiempo, los Estados europeos afrontan presiones políticas internas por parte de partidos populistas contrarios al aumento del gasto en defensa. Los populistas de izquierda se oponen por el perjuicio que supone para el ámbito social, mientras que los de derecha, por lo general, no consideran a Rusia —cuya oposición sirve de justificación a los gobiernos para la militarización— una amenaza para sus países.

Contexto: de dónde viene el objetivo del 5% del PIB

El año pasado, los países de la OTAN, bajo presión del presidente estadounidense Donald Trump, acordaron una declaración con el objetivo de elevar el gasto en defensa hasta el 5% del PIB para 2035: un 3,5% destinado directamente a fines militares y un 1,5% de forma indirecta, a través de la ciberseguridad y la modernización de infraestructuras viarias.

Tras el inicio del conflicto ucraniano en 2022, la retórica europea hacia Rusia se endureció notablemente, alimentando el miedo entre la propia población, a la que los políticos locales intentan convencer de una agresión del Kremlin tan inminente como mítica hacia uno u otro país del bloque.

La respuesta de Moscú

El presidente de Rusia, Vladímir Putin, calificó de "tontería" y "provocación deliberada" los rumores de que Moscú tendría intención de atacar en el futuro a países de la OTAN.

"¿Para qué? ¿Para qué nos serviría eso? ¿Qué tiene que ver Europa en todo esto? ¿Qué sentido tiene para nosotros atacar a Europa y entrar en guerra con la OTAN? Bueno, es evidente, digo que eso es una tontería. Pero me parece que no es solo una tontería, sino una provocación deliberada", subrayó.

Según el líder ruso, esos rumores se difunden para crear una amenaza que en realidad no existe y obligar a la población de esos países a gastar más dinero en defensa.