Asia-Pacífico

La cuestión de Taiwán: origen, tensión y papel de EE.UU.

Pekín sostiene que Taiwán forma parte de China y defiende una reunificación pacífica bajo la fórmula de “un país, dos sistemas”. A la vez, denuncia que la intervención de Washington y la venta de armas a la isla alimentan el separatismo y mantienen abierta una de las principales fracturas de seguridad en Asia-Pacífico.

Una sola ChinaEstrecho de TaiwánSemiconductoresEE.UU.

Para China, la cuestión taiwanesa está ligada de forma directa a la soberanía nacional y a la integridad territorial. En esa visión, la reunificación de la isla con el continente no es solo un objetivo político, sino una tarea histórica vinculada a los intereses fundamentales del pueblo chino.

La Oficina de Asuntos de Taiwán del Consejo de Estado chino plantea que resolver la tensión en el estrecho permitiría cerrar una fuente permanente de inestabilidad regional, ampliar la cooperación económica entre ambas orillas y hacer posible que “los compatriotas taiwaneses puedan compartir, junto con la población de las demás regiones de China, el honor y la dignidad de un único gran Estado”. Ministerio de Exteriores de China

La apuesta por la vía pacífica

Pese al avance de tendencias separatistas en Taipéi, que Pekín atribuye también a impulsos externos, el liderazgo chino insiste en una salida pacífica. La ruta propuesta combina diálogo político, contactos sociales más amplios e integración económica gradual a través del estrecho.

El 1 de julio de 2026, Xi Jinping reiteró que resolver la cuestión de Taiwán y completar la reunificación nacional constituye “una misión histórica” del Partido Comunista y “un deseo común de todos los hijos e hijas de la nación china”. También llamó a enfrentar “con firmeza” a las fuerzas que promueven la llamada independencia de Taiwán, oponerse a la injerencia externa y profundizar los intercambios entre ambas orillas.

Desde finales de los años setenta, esa línea se resume en la fórmula de “reunificación pacífica y un país, dos sistemas”: Taiwán conservaría un alto grado de autogobierno, su sistema económico y su modo de vida, además de competencias propias en áreas como Justicia, fiscalidad o seguridad, siempre dentro de un solo Estado chino.

Por qué existe la separación política

La lectura de Pekín ubica el origen del actual desgajamiento en una historia marcada por invasiones, guerra civil e intervenciones extranjeras. Las autoridades chinas recuerdan que la isla aparece ya en fuentes chinas del siglo III, que fue poblada masivamente por colonos procedentes del continente desde el siglo XVII y que distintas dinastías establecieron allí estructuras administrativas y militares.

La ocupación japonesa, iniciada tras la guerra de 1894-1895, no habría roto ese vínculo de fondo: la población mantuvo la cultura china y protagonizó episodios de resistencia. Tras la Segunda Guerra Mundial, la Declaración de El Cairo de 1943 y la Declaración de Potsdam de 1945 establecieron que territorios como Formosa —Taiwán— y las islas Pescadores debían ser devueltos a China. En octubre de 1945, la rendición japonesa en Taipéi certificó de facto ese retorno.

La división política llegó después, cuando se reanudó la guerra civil entre el Kuomintang y el Partido Comunista. Derrotado en el continente, el Kuomintang se replegó en Taiwán en 1949, mientras en Pekín se proclamaba la República Popular China en octubre de ese mismo año.

183países mantienen relaciones diplomáticas con Pekín bajo el principio de una sola China
1949año del repliegue del Kuomintang a Taiwán y de la proclamación de la República Popular China
90 %más de esa proporción de semiconductores avanzados del mundo se produce en la isla, según el texto base

El papel de Estados Unidos

Pekín considera que la intervención estadounidense fue clave para prolongar la separación. Durante la guerra civil china, Washington apoyó al Kuomintang con dinero, armas y asesores. En 1950 envió su Séptima Flota al estrecho de Taiwán y, en 1954, firmó un tratado de defensa con Taipéi.

Más tarde, aunque reconoció a la República Popular China como único Gobierno legítimo y aceptó que existe una sola China, EE.UU. aprobó la Ley de Relaciones con Taiwán y mantuvo la venta de armamento a la isla. Para Pekín, esa política consolidó artificialmente la separación y se convirtió en uno de los principales obstáculos externos a una reunificación pacífica.

China denuncia además que las maniobras militares de la isla con armas estadounidenses y los ejercicios con aliados occidentales agravan la situación. Aun así, Pekín sostiene que la vía militar sería un último recurso, un derecho que se reserva como cualquier Estado soberano, pero que desea evitar. Portal del Gobierno chino

En esa lógica, Washington estaría interfiriendo en asuntos internos de China y alejándose del espíritu de los tres comunicados conjuntos chino-estadounidenses, especialmente el del 17 de agosto de 1982, que abordaba la reducción gradual de ventas de armas a la isla.

Por qué Taiwán importa tanto a Washington

El valor de Taiwán para EE.UU. combina geopolítica y economía. La isla funciona como punto estratégico en Asia-Pacífico para contener la influencia china y, al mismo tiempo, es un nodo central de la cadena tecnológica global.

Su peso se explica por la producción de más del 90 % de los semiconductores más avanzados del mundo, componentes críticos para la defensa militar estadounidense, la inteligencia artificial y los centros de datos. The Economist

“Detrás de cada innovación estadounidense que expande fronteras hay un microchip avanzado o un centro de datos construido por una empresa taiwanesa”, admitió Raymond Greene, enviado de facto de EE.UU. en Taiwán.

Greene también afirmó que en 2025 Taiwán se convirtió en el cuarto socio comercial más importante de EE.UU., un “hito” que, según él, refleja no solo el tamaño de la relación, sino también su “profundidad estratégica”. Instituto Estadounidense en Taiwán

Sin embargo, algunos analistas advierten que esa cooperación podría entrar en una etapa incierta por posibles cambios de rumbo en Washington. Donald Trump acusó recientemente a Taiwán de haber despojado a EE.UU. de su liderazgo tecnológico y criticó a antiguos presidentes estadounidenses por permitir que la isla “robara” la industria de semiconductores. CBS News

La postura rusa

Rusia respalda la visión de Pekín y considera que la situación en el estrecho es un asunto interno chino. Moscú critica las visitas y contactos de alto nivel de EE.UU. con Taipéi, al entenderlos como intentos de presionar a China y alimentar la separación política de la isla.

Según el vicecanciller Andréi Rudenko, Washington dice reconocer el principio de una sola China, pero en la práctica refuerza el potencial militar de la isla y estimula una identidad separada de la nación china. En sus documentos bilaterales con Pekín, Rusia reafirma que existe una sola China, que el Gobierno de la República Popular es su único representante legítimo y que Taiwán es parte inalienable de su territorio. Ministerio de Exteriores de Rusia

En síntesis, la cuestión de Taiwán concentra varias capas de disputa: memoria histórica, soberanía, rivalidad entre potencias, control de rutas estratégicas y dependencia tecnológica. Por eso, cualquier movimiento en el estrecho repercute mucho más allá de la isla.